El lunes 2 de marzo, Gabriel Campetelli, en el evento de asunción de la nueva gestión de EDECOP, presento el siguiente discurso:
"Buenos días a
todas y todos.
Gracias por venir, gracias por estar.
Hoy, sin dudas, no es el día que hubiéramos elegido para
asumir.
La universidad está vacía. Estamos en medio de un paro
docente y no docente.
Literalmente vacía.
Desde aquí, queremos expresar nuestra solidaridad con la
lucha gremial. No es una lucha sectorial. Es una lucha por el financiamiento
que garantice una Universidad pública, libre, gratuita y de calidad. Defender
la Universidad es defender el futuro.
Saludo especialmente a las autoridades presentes, a los
representantes del Rectorado (Rectora y Vice), de ASPURC, a los decanatos, a
los gremios, a los Rectores mandato cumplido presentes y a cada compañero y
compañera que con su trabajo cotidiano ha hecho que nuestra Universidad
Nacional de Río Cuarto sea una institución de prestigio nacional y referencia
regional.
Esta convocatoria es protocolar, sí. Pero también marca un
estilo.
Un estilo basado en el diálogo, en el respeto y en la
construcción colectiva.
Antes de asumir, mantuvimos encuentros con quienes dieron
origen a EDECOP: la UNRC y ASPURC. Los gestos de colaboración y compromiso
recibidos nos permiten afirmar que el camino será el del diálogo honesto y
constructivo. Porque la principal contradicción que debemos resolver es clara:
garantizar cobertura de salud y beneficios sociales de calidad para nuestros
trabajadores universitarios, o resignarnos a la deriva institucional.
Y nosotros no venimos a resignarnos.
Todos los que estamos aquí hoy, sabemos que EDECOP
atraviesa una situación económico-financiera compleja. El contexto de
desfinanciamiento universitario es real. Pero también sabemos que hubo errores
propios de gestión. No los negamos. No miramos para otro lado. Nos hacemos
cargo.
Nada de esto es irreversible.
La primera decisión de este Consejo Directivo será
solicitar una Auditoría externa e independiente que determine, con evidencia
objetiva, el verdadero estado de situación.
Necesitamos claridad para reconstruir con bases firmes.
A partir de hoy, la gestión será absolutamente austera,
transparente y responsable. Todos quienes integramos esta conducción
trabajaremos ad honorem. Repito: todos trabajaremos ad honorem. No es un gesto
simbólico; es una señal concreta del compromiso que asumimos.
Iniciamos una etapa de reconstrucción y crecimiento.
Reconstrucción institucional, reconstrucción económica y,
sobre todo, reconstrucción de la confianza.
Vamos a instrumentar mecanismos reales de participación
efectiva de los afiliados. Vamos a multiplicar beneficios concretos para los
aportantes activos: descuentos, convenios, servicios que alivien la economía
cotidiana y mejoren la calidad de vida hoy, no solo en la jubilación.
Las coberturas sociales serán revisadas de manera integral,
buscando que por el mismo aporte exista un salto real de calidad.
Por otra parte, la calidad de la atención al afiliado será
una característica innegociable. Implementaremos mecanismos de evaluación de
desempeño y control de gestión. Quien no cumpla, deberá responder.
Reforzaremos el trabajo conjunto con ASPURC para
simplificar trámites, agilizar procesos y eliminar obstáculos innecesarios. La
burocracia no puede ser enemiga del afiliado.
Sostendremos una política comunicacional clara, abierta,
permanente y eficiente que permita a toda la comunidad universitaria
-trabajadores y jubilados- contar con la información requerida para tomar
decisiones y reconstruir los diálogos necesarios para la sustentabilidad de
EDECOP.
Este predio, donde hoy asumimos, será protagonista. Será un
espacio de encuentro, de recreación, de pertenencia y también una fuente
genuina de ingresos. Vamos a jerarquizarlo, profesionalizar su gestión y
hacerlo referencia en la ciudad.
Sabemos que ningún docente o no docente —activo o jubilado—
se sumará o regresará si no percibe beneficios concretos de corto, mediano y
largo plazo.
Por eso primero ampliaremos y consolidaremos beneficios;
luego impulsaremos una política firme de incorporación de afiliados.
Y permítanme un párrafo especial, en nombre de la
institución EDECOP.
A nuestros jubilados les pido perdón.
Perdón por el tiempo en que la institución no estuvo
plenamente a la altura del espíritu con el que fue creada en junio del año
2000: garantizar un complemento económico vitalicio y la cobertura vitalicia de
la cuota social de ASPURC. Ese compromiso fundacional será nuestra guía.
Estamos en tiempos difíciles. Son tiempos que exigen
coraje, convicciones y decisión. No son tiempos para tibios. La Universidad
pública está siendo tensionada, maltratada, los trabajadores están siendo
golpeados y los sectores más vulnerables de nuestra sociedad son los primeros
en sufrir.
Por eso hoy más que nunca la salida es colectiva.
Nadie solo puede hacer todo.
Pero entre todos podemos cambiar el rumbo.
Si no estuviéramos convencidos de que esto se puede
revertir, no estaríamos acá. Estamos porque creemos. Creemos en la Universidad
pública. Creemos en la solidaridad. Creemos en la gestión responsable. Y
creemos en EDECOP.
Los convoco a trabajar juntos. Rectorado, ASPURC,
decanatos, gremios, afiliados activos y jubilados.
Acá nadie se salva solo.
Comienza una nueva etapa.
Una etapa de reconstrucción, de transparencia y de dignidad
institucional.
Asumimos con la convicción de que el futuro no se espera:
se piensa, se diseña y se construye con acciones concretas en el presente.
Porque en materia de futuros, siempre hay —y habrá— Todo
Por Hacer.
Gracias por acompañarnos en este desafío, que no es de una
conducción, sino de toda la comunidad universitaria.
Nuevamente, muchas gracias por venir, muchas gracias por
estar. Gracias, gracias, gracias…."